Cuerpos en boca ajena: Arquetipos y narrativas de género en la ventriloquia del teatro de variedades
Raquel Racionero Núñez
Universidad Complutense de Madrid, España
Los repertorios y contenidos de los espectáculos de variedades desde mediados del siglo XIX fueron constantes las referencias a la sexualidad. Entre los vestigios escénicos y los fragmentos narrativos conservados, vinculados a este ámbito, ventrílocuos como Balder o Mari Carmen y sus muñecos evitaron la invisibilidad mediante el recurso al humor. Personajes como el creativo y modisto Serapio Florido o el León Rodolfo se erigieron en iconos dentro y fuera de la escena, burlando el control y la censura, y visibilizando la necesidad de representar la diversidad.
En el contexto teatral, mimos, imitadores y transformistas dieron voz en el teatro de variedades a un personaje arquetípico, caricaturizado y objeto de burla tanto por el resto de personajes como por el público: el denominado “mariquita”. Este rol se asociaba con una gestualidad cercana a la llamada pluma y con una caracterización ridiculizante, en comparación con otros patrones escénicos. No obstante, más allá de la apariencia o el amaneramiento, las expresiones de género estaban presentes a través del lenguaje y de determinados contenidos verbales que reforzaban la gestualidad y, en última instancia, la construcción de una identidad de género históricamente perseguida. En estas prácticas sociales, la apariencia corporal exhibía un género que no siempre era comprendido por el público. Dichas apariencias, junto al comportamiento imitativo y la gestualidad, se acompañaban de voces paródicas, léxico y expresiones sexistas, a menudo ofensivas, aunque en cierta medida consensuadas por el marco social de la época. Si bien no se debe descartar la relevancia de determinadas formas y contenidos artísticos del pasado, resulta imprescindible contextualizarlos adecuadamente. Es necesaria una revisión crítica de estos géneros teatrales y de sus protagonistas, con el fin de evitar reproducir, la parodia como mecanismo de representación de la diversidad, y promover en su lugar narrativas inclusivas que no refuercen roles estigmatizantes.