Las paradojas de la identidad: empoderar, clasificar y excluir
Carlos Guirado Moya
Universidad de Málaga
El uso de cualquier narrativa identitaria —en este caso, la LGTBIQ+— proporciona un marco de referencia desde el cual es posible definirse y comprender la propia experiencia. Sin embargo, al mismo tiempo, sitúa a los sujetos en una posición desde la cual, de manera consciente o inconsciente pueden asumir la potestad de clasificar, aceptar o rechazar a otros del mismo colectivo o que el dicho rechazo venga desde fuera. Esta legitimación no se origina únicamente en la vivencia individual, sino que se sostiene y subjetiviza a través del discurso colectivo que la respalda. No obstante, en dicho proceso se evidencia una tensión: la afirmación de una subjetividad LGTBIQ+ puede reproducir los mismos mecanismos de exclusión que, en principio, se busca cuestionar, tanto dentro como fuera del propio colectivo. Este fenómeno invita a reflexionar sobre cómo las identidades no solo empoderan sino que también establecen fronteras simbólicas que, incluso en el seno del mismo grupo, pueden deslegitimar otras formas de ser, sentir o habitar el mundo.